Firma biométrica en banca: del proyecto CECA y Softpro a las soluciones actuales
Historia del proyecto CECA de firma digitalizada con Softpro y Wacom y cómo modernizar hoy implantaciones históricas de firma biométrica en banca.
España fue uno de los mercados europeos pioneros en la implantación masiva de firma digital manuscrita y biométrica en oficinas bancarias.
Mucho antes de que eliminar el papel se convirtiera en un objetivo habitual de transformación digital, las cajas de ahorros españolas ya se enfrentaban a un problema muy concreto: millones de operaciones se generaban electrónicamente, pero debían terminar imprimiéndose porque el cliente necesitaba firmarlas a mano.
A finales de la década de 2000, la Confederación Española de Cajas de Ahorros —CECA— impulsó un proyecto común de Firma Digitalizada destinado precisamente a eliminar ese último paso en papel.
La solución combinaba:
firma manuscrita
captura biométrica
criptografía
documento electrónico
y utilizó de forma destacada tabletas de firma Wacom y tecnología especializada de Softpro.
El proyecto alcanzó una escala extraordinaria para su época y ayudó a convertir la firma biométrica en una tecnología habitual en las oficinas bancarias españolas.
Han pasado más de quince años.
Muchas entidades han cambiado de nombre, se han fusionado o se han integrado en nuevos grupos bancarios. Los sistemas operativos, navegadores, arquitecturas de software y modelos Wacom también han evolucionado.
Por ello, algunas organizaciones que continúan utilizando componentes o arquitecturas procedentes de aquella generación tecnológica pueden encontrarse hoy ante una nueva pregunta:
¿cómo modernizar una implantación histórica de firma biométrica sin perder las inversiones realizadas ni las evidencias generadas durante años?
Ese es precisamente el escenario en el que soluciones actuales como las de edatalia pueden actuar como alternativa tecnológica para evolucionar sistemas legacy de firma manuscrita con Wacom.
El origen del proyecto de Firma Digitalizada de CECA
La iniciativa comenzó a tomar forma en 2007.
Una crónica tecnológica de la época sitúa el origen del proyecto en un Comité de Tecnología de CECA celebrado en San Sebastián en octubre de ese año.
La propuesta fue impulsada desde Caja de Ávila y posteriormente desarrollada dentro de la Comisión de Organización, Automatización y Servicios —COAS— de CECA.
La lógica del proyecto era muy clara.
No tenía sentido que cada caja desarrollase una solución independiente para resolver exactamente el mismo problema.
La red de cajas de ahorros necesitaba una plataforma común de firma digitalizada que pudiera reutilizarse en diferentes entidades y operaciones bancarias.
El proyecto comenzó con:
- estudios de viabilidad;
- análisis jurídico;
- análisis de seguridad;
- pruebas de aceptación;
- pilotos con clientes reales.
Tras una primera experiencia piloto con siete cajas y unas veinte oficinas, el sistema fue evolucionando hacia una implantación completa en las redes de sucursales.
El objetivo: eliminar el último papel de la oficina bancaria
El problema que quería resolver CECA era muy parecido al que todavía encontramos hoy en numerosos procesos presenciales.
La operación bancaria ya existía digitalmente.
Pero el proceso podía terminar así:
sistema bancario
↓
impresión
↓
firma manuscrita
↓
archivo físico
o
↓
escaneado posterior
CECA quería transformar este flujo en:
sistema bancario
↓
documento electrónico
↓
firma manuscrita sobre tableta
↓
documento electrónico firmado
↓
custodia digital
El objetivo era conseguir que el documento original fuese electrónico desde el principio.
En el discurso de aceptación del TeleTrusT Innovation Award de 2009, CECA describió precisamente el reto como la eliminación del papel en una red que entonces agrupaba unas 25.000 oficinas, combinando biometría, criptografía y PKI.
Biometría + criptografía: una arquitectura avanzada para su época
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto CECA fue que no trató la firma manuscrita simplemente como una imagen.
La arquitectura combinaba diferentes tecnologías.
Biometría
Durante la firma podían capturarse características dinámicas del trazado.
Criptografía
Las evidencias y el documento se protegían mediante técnicas criptográficas.
PKI
Se incorporaban mecanismos propios de infraestructuras de clave pública para proteger y verificar el proceso.
Documento electrónico
El resultado final dejaba de ser un resguardo en papel y pasaba a ser un documento electrónico susceptible de custodia digital.
CECA explicaba en 2009 que el proyecto se había construido alrededor de tres grandes pilares:
- análisis jurídico;
- auditoría técnica y de seguridad;
- pruebas intensivas de aceptación por parte de usuarios y clientes.
Es una arquitectura sorprendentemente cercana a la forma en que todavía hoy deben diseñarse los proyectos profesionales de firma biométrica.
Wacom y Softpro en el proyecto CECA
Dos nombres tuvieron una presencia tecnológica especialmente relevante en estos primeros despliegues:
Wacom y Softpro.
Wacom documenta todavía hoy que su modelo STU-500 formó parte de la solución de CECA que recibió el TeleTrusT Innovation Award de 2009.
Según la propia Wacom, CECA utilizó dispositivos STU-500 proporcionados por Softpro —comercializados por ésta como SignPad eSignio— para digitalizar las firmas manuscritas en las cajas españolas, combinando biometría y técnicas criptográficas dentro de la aplicación Firma Digitalizada.
La colaboración con Softpro también fue reconocida expresamente por CECA.
En el discurso de aceptación del premio de 2009, CECA se refería a Softpro como especialista alemán en firma y explicaba que ambas organizaciones habían construido una relación estrecha para poner en marcha el proyecto.
De unas oficinas piloto a decenas de miles de dispositivos
La magnitud que alcanzó el proyecto demuestra hasta qué punto la firma digitalizada se convirtió en infraestructura bancaria.
En octubre de 2009, CECA comunicaba:
- más de 10.000 dispositivos de captura de firma;
- más de 1.500 oficinas;
- alrededor de 5 millones de transacciones firmadas electrónicamente.
Su objetivo para el año siguiente era superar los 20.000 dispositivos y las 5.000 oficinas en más de 25 cajas de ahorros.
Una presentación posterior de Cecabank sobre SFD muestra todavía una escala mayor.
El proyecto llegó a superar:
- 30.000 tabletas desplegadas;
- 400 millones de operaciones firmadas;
- 10.000 oficinas en producción;
- 10 millones de clientes.
La misma documentación refleja para 2014 cifras de hasta 46.000 tabletas y tablets, 500 millones de operaciones, 16.000 oficinas y 15 millones de clientes.
Estamos, por tanto, ante uno de los grandes proyectos históricos de digitalización de firma presencial en el sector financiero español.
Caixa Galicia: un ejemplo de implantación
Una de las referencias públicas más conocidas fue Caixa Galicia.
En 2009 la entidad anunció la instalación de aproximadamente 2.000 tabletas digitalizadoras en su red.
Durante la primera fase, 580 oficinas utilizaron el sistema y realizaron más de tres millones de operaciones mediante firma digitalizada.
La implantación formaba parte de su estrategia de “cero papel” y utilizaba el proyecto impulsado por CECA.
Este ejemplo ilustra el cambio que se estaba produciendo en todo el sector:
el cliente continuaba firmando mediante un gesto totalmente familiar, pero el documento dejaba de necesitar papel.
Un proyecto reconocido internacionalmente
En octubre de 2009, el proyecto de firma digital en oficinas bancarias de CECA recibió el TeleTrusT Innovation Award en la conferencia ISSE celebrada en La Haya.
El reconocimiento destacaba el carácter innovador de la solución y su combinación de firma biométrica, criptografía y seguridad.
El caso español se convirtió así en una referencia europea sobre cómo digitalizar procesos presenciales manteniendo la experiencia natural de firma del cliente.
De CECA a Cecabank: el Sistema de Firma Digitalizada SFD
Con la evolución del sector de cajas de ahorros, el proyecto continuó asociado posteriormente a Cecabank.
La solución pasó a conocerse como:
SFD — Sistema de Firma Digitalizada
La propia documentación de Cecabank describe SFD como una solución multicanal donde:
- los sistemas de la entidad generan una operación o contrato;
- se recoge la firma del cliente;
- se capturan biometría y grafo;
- SFD procesa la información;
- se genera un documento securizado destinado a custodia.
La solución evolucionó además desde las operaciones básicas realizadas en oficina hacia contratos, entornos virtualizados, movilidad y otros canales.
¿Qué papel tuvo Serban?
La relación entre CECA/Cecabank, SFD y Serban merece explicarse con precisión.
La documentación judicial pública relacionada posteriormente con el producto permite reconstruir parte de esta historia.
La propiedad intelectual del software SFD correspondía a Cecabank.
En junio de 2010, Cecabank contrató a Serban para comercializar SFD —en régimen no exclusivo y en determinados ámbitos— y prestar servicios asociados.
Posteriormente existieron también contratos relacionados con:
- soporte y mantenimiento;
- actualización;
- desarrollo del producto.
En consecuencia, es más exacto describir la arquitectura histórica como:
CECA / Cecabank → titular y promotor de SFD
Softpro / Wacom → tecnología relevante de firma y dispositivos en los despliegues iniciales
Serban → comercialización, integración, desarrollo y soporte en fases posteriores
que presentar SFD simplemente como un producto creado por Serban.
¿Qué ocurrió con Softpro?
Softpro fue durante años uno de los nombres internacionales de referencia en firma manuscrita electrónica y verificación biométrica.
Entre sus tecnologías se encontraban soluciones de captura y componentes destinados a analizar dinámicamente firmas.
En septiembre de 2014, Softpro fue adquirida por Kofax.
La adquisición incorporó las tecnologías de firma de Softpro al portfolio de Kofax y, posteriormente, al actual Tungsten Automation.
Tungsten continúa comercializando actualmente SignDoc y reconoce expresamente que el producto entró en su portfolio mediante la adquisición de Softpro en septiembre de 2014.
Por tanto, no sería correcto afirmar que:
Softpro fue adquirida por Namirial.
Ni tampoco que toda su tecnología haya desaparecido.
La cuestión relevante para una entidad financiera que utiliza una implantación histórica es otra.
El verdadero problema: las arquitecturas legacy
Un banco puede tener hoy una solución de firma que funciona correctamente pero cuyo diseño tecnológico se remonta a hace diez, quince o incluso más años.
Y durante ese tiempo ha cambiado prácticamente todo a su alrededor:
- sistemas operativos;
- navegadores;
- versiones de Java;
- protocolos de seguridad;
- drivers;
- modelos de tabletas;
- virtualización;
- Citrix;
- aplicaciones web;
- arquitectura cloud;
- políticas de ciberseguridad;
- procesos de despliegue;
- herramientas de monitorización.
Por ello, el problema no es necesariamente:
“Softpro ya no existe”.
La pregunta más útil es:
¿La arquitectura que implantamos hace quince años sigue siendo la más adecuada para nuestro banco actual?
¿Cuándo tiene sentido modernizar una solución histórica de firma biométrica?
Existen diferentes señales.
Dependencia de tecnologías antiguas
Aplicaciones que dependen de Java, plugins, ActiveX o componentes difíciles de mantener.
Sistemas operativos actuales
La actualización del puesto de trabajo puede provocar incompatibilidades con componentes diseñados para versiones antiguas.
Aplicaciones web
Muchas aplicaciones bancarias han migrado del escritorio hacia arquitecturas web.
Virtualización
Citrix, VDI y otros entornos pueden exigir una forma diferente de acceder al dispositivo de firma.
Renovación del parque Wacom
Algunos dispositivos históricos pueden seguir operativos mientras otros deben sustituirse por generaciones actuales.
Ciberseguridad
Las políticas actuales pueden dificultar la instalación de servicios, plugins o software heredado.
Mantenimiento
El banco puede necesitar un proveedor actual que pueda evolucionar activamente la solución.
En estos casos, la migración no debe plantearse necesariamente como sustituir todo el sistema.
Puede consistir en modernizar específicamente la capa de firma.
La capa de firma puede desacoplarse del proceso bancario
Ésta es una de las ideas más importantes para una migración.
Una entidad ha invertido durante años en construir su proceso:
core bancario → operación → documento → firma → archivo
No existe ninguna razón para reconstruir todo el proceso simplemente porque sea necesario cambiar la tecnología utilizada para capturar la firma.
La arquitectura moderna puede mantener:
aplicación bancaria existente
↓
nueva capa de firma
↓
dispositivo Wacom
↓
PDF firmado
↓
gestor documental / archivo existente
El objetivo es que el cambio tenga el menor impacto posible sobre las aplicaciones de negocio.
edatalia como alternativa actual para proyectos de firma biométrica con Wacom
edatalia desarrolla soluciones especializadas de firma digital manuscrita para entornos corporativos y es Wacom Signature Solutions Partner desde 2011.
Este dato no procede únicamente de información publicada por edatalia.
La propia Wacom lo confirma en su documentación oficial y presenta las soluciones de edatalia como alternativa de integración para dispositivos Wacom STU y DTU.
Wacom destaca específicamente varias características de la tecnología de edatalia:
- integración web;
- integración cliente-servidor;
- API;
- despliegue on-premise;
- SaaS;
- capacidad para altos volúmenes;
- comparación biométrica;
- más de 50 integraciones activas utilizando dispositivos Wacom.
Entre los sectores mencionados expresamente por Wacom se encuentra la banca.
Esto convierte a edatalia en una opción que puede evaluarse cuando una entidad necesita renovar o sustituir una capa histórica de firma biométrica.
Una alternativa no significa necesariamente sustituir las tabletas
Ésta puede ser una de las cuestiones más interesantes para entidades con grandes parques instalados.
Durante los proyectos históricos se desplegaron miles de dispositivos Wacom.
Una migración de software no implica necesariamente que todos esos dispositivos deban sustituirse automáticamente.
Antes de diseñar una migración conviene realizar un inventario:
- modelo exacto;
- versión;
- estado;
- driver disponible;
- sistema operativo;
- firmware;
- conexión;
- arquitectura en la que se utiliza.
A partir de ahí pueden definirse tres grupos:
dispositivos reutilizables
dispositivos que requieren pruebas
dispositivos que conviene renovar
La compatibilidad debe comprobarse modelo por modelo y arquitectura por arquitectura.
No sería responsable afirmar que cualquier tableta instalada hace quince años puede utilizarse automáticamente con una nueva plataforma.
Pero tampoco debe asumirse lo contrario:
modernizar el software no significa necesariamente renovar todo el hardware.
Wacom STU y DTU en las arquitecturas actuales
La familia de dispositivos Wacom también ha evolucionado.
Actualmente existen diferentes opciones dentro de las familias STU y DTU.
Las STU son especialmente habituales en procesos donde el cliente necesita firmar en un dispositivo compacto.
Las DTU incorporan pantallas de mayor tamaño que permiten experiencias más completas de visualización e interacción con el documento.
edatalia mantiene integración con dispositivos actuales de ambas familias.
Para proyectos bancarios hemos desarrollado una guía específica sobre tabletas Wacom para bancos y las diferencias entre STU y DTU, que permite valorar qué dispositivo encaja mejor en cada tipo de puesto.
De arquitecturas con Java a aplicaciones web modernas
Otro de los grandes cambios tecnológicos de los últimos quince años ha ocurrido en el navegador.
Durante años fue habitual utilizar:
- applets Java;
- plugins;
- componentes propietarios;
- software instalado localmente.
Actualmente las aplicaciones corporativas tienden a utilizar arquitecturas web mucho más desacopladas.
edatalia dispone de tecnología que permite integrar firma manuscrita Wacom en aplicaciones web sin depender de Java.
Esto facilita modernizar aplicaciones bancarias manteniendo la experiencia presencial de firma del cliente.
El objetivo es que la aplicación web pueda solicitar una firma y recibir el documento firmado sin obligar a reconstruir toda la lógica bancaria.
¿Qué ocurre con las firmas históricas?
Ésta es probablemente la pregunta más importante de toda migración.
Una entidad puede haber generado durante años:
cientos de miles o millones de documentos firmados.
Sustituir la plataforma utilizada para las nuevas firmas es relativamente sencillo comparado con este problema:
¿cómo verificaremos dentro de diez años una firma realizada con el sistema anterior?
Antes de migrar deben analizarse cuestiones como:
- dónde están almacenados los datos biométricos;
- si están incorporados al PDF;
- qué formato utilizan;
- cómo están cifrados;
- qué certificados se emplearon;
- quién custodia las claves privadas necesarias;
- qué software permite interpretar las evidencias;
- si existen herramientas de comparación;
- qué procedimientos se utilizan ante un repudio.
La migración no debe destruir la capacidad de verificar las evidencias históricas.
Las firmas antiguas y las nuevas pueden convivir
No es necesario transformar todos los documentos históricos al formato de la nueva solución.
De hecho, normalmente resulta más prudente preservar los documentos originales y mantener los mecanismos necesarios para analizarlos.
Podemos diferenciar:
Histórico
Documentos generados con la solución anterior.
Nueva producción
Documentos generados con la nueva tecnología.
Procedimiento de verificación
Mecanismos que permiten analizar ambos conjuntos cuando sea necesario.
Esto reduce considerablemente el riesgo de una migración.
¿Cómo se verifica una firma biométrica?
A diferencia de una firma electrónica basada únicamente en certificado, una firma manuscrita biométrica puede incorporar información sobre cómo se realizó el gesto de firma.
Por ejemplo:
- presión;
- velocidad;
- aceleración;
- coordenadas;
- secuencia temporal.
Ante una controversia, esta información puede compararse con firmas indubitadas del supuesto firmante utilizando herramientas especializadas y análisis pericial.
Por ello, el principal activo de una plataforma histórica no es únicamente su software.
También son importantes las evidencias generadas durante años y la capacidad futura de interpretarlas.
En nuestra guía sobre validación de firma digital manuscrita desarrollamos específicamente cómo funciona este proceso de verificación biométrica.
Comparación biométrica: una capacidad que sigue siendo relevante
Softpro destacó históricamente por sus tecnologías de análisis de firma, entre ellas SignAlyze.
Cuando Kofax adquirió Softpro en 2014, analistas como Forrester destacaron precisamente la fortaleza de la compañía alemana en signature verification, especialmente en banca.
Quince años después del proyecto CECA, la comparación biométrica continúa siendo relevante.
Wacom documenta actualmente que edatalia dispone de un componente específico de Signature Validation capaz de comparar los datos biométricos capturados mediante sus dispositivos.
Esto establece una continuidad tecnológica interesante:
capturar una firma no es suficiente; hay que conservar evidencias que puedan analizarse posteriormente.
Modernizar sin perder la experiencia del cliente
Uno de los éxitos del proyecto CECA fue precisamente la aceptación de la solución por parte de los clientes.
La tecnología cambiaba completamente por detrás.
Pero el usuario seguía haciendo algo que conocía perfectamente:
leer y firmar con un lápiz.
Ese principio continúa siendo válido hoy.
Una modernización puede cambiar:
- software;
- API;
- navegador;
- arquitectura;
- cifrado;
- despliegue;
- monitorización.
Pero no tiene por qué cambiar la experiencia básica del usuario.
El cliente continúa firmando sobre una tableta.
La diferencia está en todo lo que ocurre detrás.
Modernización de cientos o miles de puestos
Una prueba de concepto con una tableta es sencilla.
Una migración de 500, 2.000 o 10.000 puestos no lo es.
Hay que considerar:
- inventario;
- distribución del software;
- detección de dispositivos;
- actualización;
- monitorización;
- contingencia;
- sustituciones;
- soporte;
- despliegue progresivo;
- compatibilidad entre generaciones.
Por eso el proyecto debe diseñarse pensando desde el principio en la escala de una red bancaria.
En nuestra guía sobre cómo desplegar firma biométrica con Wacom en cientos de sucursales bancarias analizamos específicamente estas decisiones.
Una estrategia de migración en seis fases
Una entidad con una implantación histórica podría abordar el proyecto de forma progresiva.
1. Inventario
Identificar:
- software;
- versiones;
- componentes;
- dispositivos;
- aplicaciones integradas;
- arquitectura;
- certificados;
- evidencias históricas.
2. Análisis de compatibilidad
Determinar qué elementos pueden conservarse y cuáles requieren renovación.
3. Prueba de concepto
Integrar la nueva capa de firma con una aplicación real y un conjunto representativo de dispositivos.
4. Convivencia
Mantener temporalmente ambas soluciones para reducir el riesgo.
5. Despliegue progresivo
Ampliar oficinas y dispositivos por fases.
6. Conservación histórica
Garantizar que los documentos producidos con la plataforma anterior siguen siendo verificables.
Esta última fase no debe considerarse secundaria.
Puede ser una de las más importantes desde el punto de vista jurídico.
Del proyecto CECA a la siguiente generación de firma biométrica bancaria
El proyecto de CECA fue extraordinariamente avanzado para su época.
En 2009 ya combinaba:
biometría + criptografía + PKI + documento electrónico
y buscaba conseguir algo que hoy seguimos persiguiendo:
que una operación presencial no necesite volver al papel simplemente porque requiere una firma.
La tecnología utilizada para conseguirlo, sin embargo, ha evolucionado enormemente.
Hoy existen:
- navegadores modernos;
- APIs;
- arquitectura cloud;
- SaaS;
- nuevas generaciones Wacom;
- mejores mecanismos de despliegue;
- nuevas herramientas de monitorización;
- integración con gestores documentales y aplicaciones web.
Por tanto, las entidades que participaron en aquellas primeras generaciones no necesitan necesariamente abandonar el modelo de firma biométrica.
Lo que pueden necesitar es modernizar su implementación.
edatalia y la continuidad tecnológica de la firma manuscrita en banca
edatalia trabaja desde hace años en proyectos de firma manuscrita y biométrica para entidades financieras.
Entre sus referencias se encuentran bancos en España y Latinoamérica, y la propia Wacom documenta públicamente la experiencia conjunta de ambas compañías en proyectos bancarios.
Puedes ampliar esta información en nuestro pilar sobre edatalia como referente en firma digital manuscrita para banca en España y Latinoamérica.
La propuesta actual combina:
- tabletas Wacom STU y DTU;
- captura biométrica;
- cifrado de evidencias;
- integridad documental;
- componentes web;
- cliente-servidor;
- APIs;
- on-premise;
- SaaS;
- comparación biométrica;
- integración con aplicaciones corporativas.
No existe una migración universal que pueda aplicarse de la misma manera a todas las entidades.
Cada implantación histórica debe analizarse individualmente.
Pero para un banco que necesita evolucionar una plataforma basada en arquitecturas de firma desarrolladas hace más de una década, edatalia constituye una alternativa tecnológica actual que merece ser evaluada.
Preguntas frecuentes sobre CECA, Softpro y firma biométrica en banca
¿Qué fue el proyecto de Firma Digitalizada de CECA?
Fue una iniciativa impulsada por la Confederación Española de Cajas de Ahorros para sustituir documentos firmados en papel por documentos electrónicos firmados mediante tabletas y evidencias biométricas.
¿Cuándo comenzó el proyecto?
La iniciativa se planteó en 2007 y comenzó a desplegarse mediante pilotos y posteriores implantaciones a partir de 2008.
¿Qué era SFD?
SFD son las siglas de Sistema de Firma Digitalizada, la plataforma vinculada posteriormente a Cecabank para gestionar firma biométrica y documentos electrónicos en entidades financieras.
¿Qué papel tuvo Softpro?
Softpro fue uno de los especialistas tecnológicos vinculados a los primeros despliegues y proporcionó tecnología y dispositivos Wacom utilizados en el proyecto. CECA reconoció públicamente su relación con Softpro durante la puesta en marcha.
¿Qué tabletas utilizaba el proyecto CECA?
Wacom documenta expresamente la utilización del modelo STU-500, comercializado también dentro de la solución Softpro como SignPad eSignio.
¿Cuántas tabletas llegó a desplegar el proyecto?
Documentación de Cecabank muestra cifras superiores a 30.000 tabletas y, para 2014, una referencia de 46.000 tabletas y tablets dentro de la evolución del proyecto.
¿Cuántas operaciones procesó SFD?
La documentación histórica de Cecabank recoge más de 400 millones de operaciones y una evolución hasta 500 millones en 2014.
¿Softpro desapareció?
Softpro fue adquirida por Kofax en 2014. Actualmente SignDoc forma parte del portfolio de Tungsten Automation, anteriormente Kofax.
¿Softpro fue adquirida por Namirial?
No. Softpro fue adquirida por Kofax. Namirial adquirió otras compañías y tecnologías del mercado de firma electrónica, pero no Softpro.
¿Qué papel tuvo Serban en SFD?
Cecabank era titular de SFD. A partir de 2010 existieron contratos con Serban para comercialización y posteriormente soporte, mantenimiento y desarrollo en diferentes ámbitos.
¿Puede una entidad sustituir una implantación histórica de Softpro o SFD?
Sí puede estudiarse una migración, pero antes debe analizarse la arquitectura concreta, las aplicaciones integradas, dispositivos, evidencias biométricas históricas y procedimientos de verificación.
¿Hay que sustituir todas las tabletas Wacom?
No necesariamente. Debe comprobarse la compatibilidad de cada modelo y arquitectura. Algunos dispositivos pueden ser reutilizables mientras otros pueden requerir renovación.
¿edatalia puede trabajar con tabletas Wacom?
Sí. Wacom identifica públicamente a edatalia como Signature Solutions Partner desde 2011 y documenta la integración de sus soluciones con dispositivos STU y DTU.
¿edatalia dispone de comparación biométrica?
Sí. Wacom documenta que edatalia dispone de un componente de Signature Validation para comparar datos biométricos capturados con sus dispositivos.
¿Puede integrarse la firma en aplicaciones web actuales?
Sí. Las soluciones actuales de edatalia contemplan integración web, cliente-servidor y API, así como despliegue on-premise o SaaS.
¿Qué ocurre con los documentos firmados con el sistema anterior?
Deben preservarse junto con los mecanismos y procedimientos necesarios para interpretar sus evidencias. Una migración tecnológica no debería comprometer la posibilidad de verificar una firma histórica en caso de controversia.
De pioneros de la firma biométrica a la modernización de la infraestructura
El proyecto CECA demostró hace más de quince años que la firma manuscrita podía integrarse a gran escala dentro de la banca española.
Decenas de miles de dispositivos y cientos de millones de operaciones demostraron que era posible eliminar el papel sin obligar al cliente a abandonar el gesto natural de firmar.
Aquellas decisiones tecnológicas fueron pioneras.
Pero una infraestructura que nació en 2007 o 2008 debe convivir hoy con un entorno completamente diferente.
Por eso la cuestión para muchas entidades no es si la firma biométrica sigue teniendo sentido.
La pregunta es:
¿cómo podemos mantener sus ventajas utilizando una arquitectura preparada para los próximos diez o quince años?
La respuesta pasa por analizar cuidadosamente los sistemas existentes, conservar las evidencias históricas y modernizar progresivamente la capa tecnológica.
En ese proceso, edatalia ofrece una alternativa actual para entidades que necesitan combinar firma manuscrita, biometría, dispositivos Wacom, integración web y capacidad de despliegue corporativo sin renunciar a la continuidad de sus procesos bancarios.
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